Cuando la mamá de Carmen nos dijo que a su niña le gustaba todo lo rosa y lo cuqui supimos que íbamos a entendernos.

Confió en nosotros para los detallitos que iba a repartir a las invitadas, que serían jaboncitos personalizados con el nombre de Carmen y por otro lado también nos encargó el montaje y la decoración de la mesa dulce o ‘candy bar’.

Iba a celebrar su Primera Comunión en el mes de abril en la Hacienda Ochoa de Sevilla, un lugar precioso, con mucho encanto andaluz y en plena naturaleza, la primavera tenía que estar presente, por eso no podían faltar las flores en la mesa de chuches.

Los colores de las golosinas también iban acorde a los tonos pastel con que habíamos decorado la mesa.

La candy bar estaba presidida por un marco de fotos con el logotipo de la Comunión de Carmen, que como podemos ver en sus jaboncitos, los usamos también a modo de etiquetas.

Aquí una servidora, que no pierde la oportunidad de fotografiarlo todo para subirlo a las redes 🙂