Los colores de los jaboncitos era algo que tenían muy claro tanto Carmen como su mamá, sería una combinación de tonos rosas, muy pastel.

Diseñamos varios modelos de etiquetas para que Carmen eligiese el que más le gustara y ella, ayudada por su mejor amiga, se decidió por el de la corona de flores amarillas y rosas, muy alegre y primaveral, como la fecha en que celebraba su Primera Comunión.

Estas etiquetas también estaban presentes en los botes y en el marco de fotos que presidía la Candy Bar que montamos para su celebración, así todo mantuvo una imagen homogénea.

Los presentamos en una cesta blanca con tamaño ideal para que la niña pudiera repartirlos cómodamente.

Para atar los extremos del caramelo, en esta ocasión en lugar de utilizar el Baker Twine (cuerda de rayas blancas y rosas) nos decantamos por el lazo de organza, que es aún más coqueto y un pelín más clásico.