Hace tiempo que quería hacer un post sobre mi nueva fiebre, los jabones personalizados con letras.

Un día me encontré en Instagram con una cuenta que los hacía y pensé que era una idea genial para dar como detallito en eventos, sobre todo en bautizos y comuniones porque en principio para bodas me pareció que iban a ser demasiadas letras aunque ya estoy ingeniando una manera de conseguir que también sea factible, quizás añadiendo algún símbolo a cada lado de la inicial o entre ellas.

No es complicado de hacer, quizás requiera tiempo y paciencia, bueno, e inversión inicial porque tienes que hacerte con los moldes de silicona, la base de glicerina, los colorantes, los aromas, etc.

En principio solo adquirí un molde de alfabeto pero la verdad, el ansia viva me pudo y fui buscando en todos los bazares de barrio algo que me sirviera para hacer otras figuras, como por ejemplo ositos y elementos infantiles.

Mi primer ‘encargo’ fue para el primer cumple de un bebé precioso que se llama Leo. Tuve suerte, ¡son solo tres letras! En esta ocasión decidí hacerlo jugando con los colores de su invitación en la que predominaban el amarillo huevo, verde menta y rosa.

Las etiquetas también las personalicé a juego con la invitación.

Los envolví como si fueran caramelos pero ya tengo pensado otras formas de hacerlo, por ejemplo como brochetas.

Hice más de 50, uno para cada invitada y fueron un éxito. Les encantó por la originalidad y porque ¡huelen a Nenuco! Sí, decidí que ese era el aroma que más acorde iba a un evento de ese tipo.

Mi próximo encarguito es para la comunión de Carmen que será en abril de 2017, se van a repartir unos 40 caramelos de jabones con su nombre en tonos rosa.

He hecho un par de muestras para que la pequeña me diga si le gustan o prefiere otros tonos y le han encantado tal cual así que dentro de nada toca ponerse manos a la obra.

Para el bautizo de Daniel también estoy haciendo algunas pruebas. Su mamá quería que al nombre le acompañara una estrellita y así están, listos para ser envueltos: